8 ingredientes asiáticos, más de 15 salsas: aprende a combinarlos

Ingredientes básicos de la despensa asiática sobre pizarra oscura con palillos y semillas de sésamo

¿Te ha pasado alguna vez que compras una salsa asiática para preparar una receta y después el bote se queda olvidado durante meses en la despensa?

Hay una forma mucho más práctica de cocinar asiático en casa: tener unos pocos ingredientes básicos y aprender a combinarlos.

Salsa de soja, salsa de ostras, mirin, vinagre de arroz, aceite de sésamo, salsa de pescado, sriracha y gochujang.

Con estos ocho básicos puedes preparar salsas para wok, noodles, arroz, carnes, verduras, gyozas, marinados y muchas otras recetas.

No necesitas tener veinte salsas diferentes. Lo importante es saber qué aporta cada ingrediente y cómo combinarlos.


Los 8 básicos de una despensa asiática

1. Salsa de soja

Probablemente sea el ingrediente más versátil de todos.

Aporta sal, umami y profundidad, y sirve como base para infinidad de salsas, marinados y salteados.

Combina especialmente bien con salsa de ostras, mirin, vinagre de arroz y aceite de sésamo.

2. Salsa de ostras

Es más espesa que la soja, ligeramente dulce y con mucho umami.

Se utiliza mucho en salteados y platos de wok. Una pequeña cantidad es suficiente para dar más intensidad a unas verduras, pollo, ternera o noodles.

Una combinación que merece la pena recordar: soja + salsa de ostras + aceite de sésamo.

3. Mirin

El mirin es un condimento japonés a base de arroz que aporta dulzor y ayuda a equilibrar el punto salado de la soja.

Es habitual en muchas preparaciones japonesas y resulta especialmente útil para marinados y salsas.

Soja + mirin + un toque dulce es una forma muy sencilla de preparar una salsa estilo teriyaki.

4. Vinagre de arroz

Aporta acidez, pero normalmente de una forma más suave que otros vinagres.

Funciona especialmente bien en salsas para gyozas, noodles, aliños y preparaciones agridulces.

5. Aceite de sésamo

Tiene un aroma muy característico, por lo que no hace falta utilizar demasiado.

En muchas recetas basta con una pequeña cantidad al final de la preparación. Más que un aceite para freír, conviene verlo como un condimento.

6. Salsa de pescado

Uno de los ingredientes fundamentales de las cocinas del sudeste asiático, especialmente la tailandesa y vietnamita.

Su aroma puede resultar intenso al abrir la botella, pero utilizado en pequeñas cantidades aporta salinidad y muchísimo umami sin que el plato termine sabiendo a pescado.

7. Sriracha

Una manera sencilla de añadir picante a cualquiera de las combinaciones anteriores.

Funciona con noodles, arroz, pollo, marinados y salsas para mojar. Lo mejor es empezar con poca cantidad e ir ajustando.

8. Gochujang

El gochujang es una pasta coreana fermentada elaborada principalmente con chile.

No es simplemente una salsa picante. Aporta dulzor, fermentación, picante y bastante profundidad de sabor.

Es especialmente interesante para preparar marinados, pollo, cerdo, verduras o platos de arroz de inspiración coreana.

Los 8 ingredientes básicos de la cocina asiática en cuencos de cerámica


La lógica detrás de las mezclas

Antes de empezar a combinar ingredientes, resulta útil saber qué función cumple cada uno.

Salado y umami: soja, salsa de ostras y salsa de pescado.

Dulce: mirin y, cuando sea necesario, un poco de miel o azúcar.

Ácido: vinagre de arroz.

Aromático: aceite de sésamo.

Picante: sriracha y gochujang.

A partir de aquí podemos empezar a jugar con las proporciones.


15 salsas que puedes preparar con estos 8 básicos

Para hacerlo sencillo, utilizaremos partes. Una parte puede equivaler a una cucharada.

Salsa Combinación
Wok básica 2 soja + 1 ostras + ½ sésamo + ½ miel/azúcar
Noodles clásica 2 soja + 1 ostras + ½ vinagre + ½ sésamo
Teriyaki rápida 2 soja + 2 mirin + 1 miel/azúcar
Para gyozas 2 soja + 2 vinagre + ½ sésamo
Salteado chino 2 soja + 2 ostras + ½ sésamo
Wok picante 2 soja + 1 ostras + ½ sriracha + ½ sésamo
Para arroz salteado 2 soja + 1 ostras + ½ sésamo
Marinada para carne 2 soja + 1 ostras + 1 mirin + ½ sésamo
Marinada picante 2 soja + 1 mirin + ½ sriracha + ½ sésamo
Coreana rápida 2 soja + 1 gochujang + 1 mirin + ½ sésamo
Coreana dulce-picante 1 soja + 1 gochujang + 1 mirin + 1 miel/azúcar
Estilo sudeste asiático 1 pescado + 1 soja + 1 vinagre + 1 azúcar + sriracha al gusto
Noodles picantes 2 soja + 1 ostras + ½ sriracha + ½ sésamo + ½ vinagre
Salsa para mojar 2 soja + 1 vinagre + ½ sésamo + sriracha al gusto
Agridulce asiática rápida 2 soja + 1 vinagre + 1 mirin + 1 miel/azúcar

Las proporciones son orientativas. La idea es utilizarlas como punto de partida y después adaptar cada salsa a nuestro gusto.

Tres cuencos con salsas asiáticas preparadas: teriyaki, sriracha y agridulce


Tres combinaciones fáciles de recordar

Si no quieres guardar toda la tabla, hay tres mezclas que conviene aprender.

Soja + ostras + sésamo: una base para wok

Mezcla dos cucharadas de salsa de soja, una de salsa de ostras y media de aceite de sésamo.

Puedes utilizarla para saltear pollo, ternera, gambas, tofu o prácticamente cualquier verdura.

Soja + mirin + dulce: una teriyaki rápida

Mezcla dos cucharadas de soja, dos de mirin y una de miel o azúcar.

Pon la mezcla unos minutos al fuego hasta que reduzca ligeramente. Funciona especialmente bien con pollo, salmón y verduras.

Soja + gochujang + mirin + sésamo: inspiración coreana

Mezcla dos cucharadas de soja, una de gochujang, una de mirin y media de aceite de sésamo.

Puedes utilizarla como salsa o como marinada para pollo, cerdo y verduras.

Manos preparando una salsa asiática casera en un cuenco de cerámica


Cómo crear tu propia salsa

Una vez entendido el sistema, puedes dejar de seguir recetas al pie de la letra.

Empieza, por ejemplo, con dos partes de salsa de soja.

Si quieres más intensidad y umami, añade salsa de ostras o unas gotas de salsa de pescado.

Si buscas un resultado más dulce, añade mirin, miel o azúcar.

Para darle acidez, utiliza vinagre de arroz.

Un poco de aceite de sésamo aportará aroma.

Y si quieres picante, puedes elegir entre sriracha o gochujang dependiendo del resultado que busques.

Prueba la mezcla antes de utilizarla. Si ha quedado demasiado intensa o salada, una pequeña cantidad de agua puede ayudar a equilibrarla.


Una despensa, muchas posibilidades

Esta es precisamente la ventaja de tener estos ingredientes en casa.

Si tienes pollo y verduras, puedes preparar rápidamente una salsa para wok.

Si vas a hacer noodles, combina soja, ostras y sésamo.

Para unas gyozas, soja, vinagre de arroz y un poco de sésamo.

Para un salmón, soja y mirin.

Si quieres picante, añade sriracha. Para un sabor más coreano, utiliza gochujang. Y cuando busques aumentar el umami, unas gotas de salsa de pescado o un poco de salsa de ostras pueden cambiar completamente el resultado.

No se trata de aprender quince recetas de memoria. Se trata de entender cómo funcionan ocho ingredientes y empezar a combinarlos.

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Salsa de soja Kikkoman · Salsa de ostras LKK · Mirin Kong Yen · Vinagre Chinkian · Aceite de sésamo · Salsa de pescado Squid · Sriracha Uni-Eagle · Gochujang Sempio

Con una despensa así puedes preparar decenas de combinaciones sin tener que comprar una salsa diferente para cada receta.